Quinta Crespo tiene su propia hormiga de trabajo

Quinta Crespo tiene su propia hormiga de trabajo

Luis Díaz, de 59 años, comenzó en el mercado siendo apenas un niño. Desde aquella época todo ha cambiado mucho, ya tiene cinco puestos propios y lleva casi toda su vida trabajando allí; en el mercado está su trabajo, su familia y su hogar

En la entrada, rodeada de autobuses; carros y cornetazos, el puesto de flores recibe a los transeúntes que pasan apurados con sus listas de mercado y los no tan apurados que pasean etéreamente entre los olores, colores y ruidos. Mientras se camina por sus pasillos, la variedad de puestos no permite que se pueda fijar la mirada en uno solo; los encargados, entonces, se disputan la atención de cualquier formas que pueden, desde un silbido, un guiño, una sonrisa y hasta un grito es válido a la hora de hacerse notar. Es en ese largo pasillo principal, en la zona periférica, donde me encuentro con un puesto de verduras atendido por su propio dueño, Luis Francisco Díaz o como lo conocen en el mercado, Luis “La Hormiga”.

Encima de su puesto hay un cartel que dice: “Hay mapuey blanco y morado”. No tengo idea de qué es un mapuey y me acerco a preguntarle. “Eso es ñame” dice riéndose. Y así rompimos el hielo.

“Yo tengo aproximadamente 48 años laborando en el mercado, comencé aquí a los 11 llevando bolsas, hija, y ya hace 20 años logré comprar mi propio puesto” dice Luis mientras coloca cinco yucas en una bolsa y se las da a una señora. Tiene puesta una camisa marrón y lleva una barba canosa, corta, que delata su edad. “Póngase de este lado del puesto, hija, pa´ poder atender”. Está montado sobre unas cajas que utiliza de escalón atrás del puesto que hace que se vea mucho más alto.

Luis me habla de su pasado rememorando como eran las cosas en ese entonces, mientras ordena las papas para que no se caigan. “En ese momento trabajaba era la vieja como cocinera para mantener a los nueve muchachos; pero, si tomas en cuenta que te digo que tuve que salir a trabajar a los 11 años es porque necesitábamos”. Me mira fijamente y acota: “Porque mi vieja, que en paz descanse, era padre y madre a la vez”.

“Cuando yo llegue existía un señor acá bastante juguetón, a todo el que iba llegando al mercado lo bautizaba con un nombre y todos eran de animales… que si burro, hormiga, caballo. Pero eso si con un respeto. A él le decían gusano y hacia más o menos lo mismo que yo, llevar bolsas. Hormiga porque yo era pequeño pero muy chispa”.

Fue gracias a ese apodo que Luis logró llamar la atención de un español que lo asoció, en un principio, dándole el 50% de las ventas. “El español tomaba mucho y veía ganancia en que yo atendiera su negocio. Le rendía porque estaba un rato acá y otro rato en el bar”. Cuando el señor muere en el año 1992 La Hormiga le compra el puesto a la familia y por primera vez logra tener su propio negocio.

Ese mismo año, hubo un cambio en la administración de los mercados municipales donde se permitía que los concesionarios (dueños de los puestos) entraran en la directiva. Luis fue el primer concesionario en ser presidente por su trayecto en el mercado y tuvo dos mandatos.

“No hay mejor estado en el que puede estar tu casa que cuando eres tú mismo quien la atiende, por ejemplo el piso de la zona libre lo puse yo, 3000 metros de caico para embellecer el mercado. Nosotros no dejamos deudas, demostramos que sabemos administrar mejor que el mismo gobierno, ¡que cualquier gobierno!”. Hoy en día la administración cambio y la junta directiva está conformada por cuatro voceros del gobierno y uno de la comunidad.

Actualmente Luis “La Hormiga” es dueño de cinco puestos y nunca ha salido del mercado “yo he trabajado toda mi vida aquí, hija”. En la entrada, seis puestos más adelante, La Hormiga tiene su segunda verdulería atendida por su hijo mayor que, a pesar de ser internacionalista, prefiere el mercado.

Luis Díaz ha hecho toda su vida entre estas paredes, su infancia, su negocio y hasta su apodo no se pueden desligar del Mercado Quinta Crespo. “El mercado es mi primera casa. Cuando me llaman a mi casa yo siempre estoy aquí, este es mi lugar”.

Pasillo donde esta ubicado el puesto de verduras de Luís "La Hormiga" Foto tomada por: Andrea Gamboa

Pasillo donde esta ubicado el puesto de verduras de Luís “La Hormiga”
Foto tomada por: Andrea Gamboa

Luis Francisco Diaz "La Hormiga" en su puesto de verduras Foto tomada por: Andrea Gamboa

Luis Francisco Diaz “La Hormiga” en su puesto de verduras
Foto tomada por: Andrea Gamboa

Francisco David Diaz hijo mayor de La Hormiga en el puesto de verduras que compraron hace un mes Foto tomada por: Andrea Gamboa

Francisco David Diaz hijo mayor de La Hormiga en el puesto de verduras que compraron hace un mes
Foto tomada por: Andrea Gamboa

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